Suspensión de Aspirina Antes de Cesárea en Pacientes con Preeclampsia
La aspirina de baja dosis utilizada para prevención de preeclampsia debe suspenderse 1-2 semanas antes del parto programado (alrededor de las 36-37 semanas de gestación) para minimizar el riesgo de sangrado durante el parto o cesárea. 1
Recomendaciones específicas para suspensión de aspirina
- La aspirina tiene un efecto significativo sobre la hemostasia y aumenta el riesgo de sangrado durante procedimientos quirúrgicos como la cesárea.
- La FDA advierte específicamente sobre el uso de aspirina durante los últimos 3 meses del embarazo por posibles complicaciones durante el parto 2.
- Los efectos antitrombóticos de la aspirina persisten durante varios días después de suspender el tratamiento:
Consideraciones para pacientes con preeclampsia
Para pacientes que toman aspirina como prevención de preeclampsia:
Si se planea anestesia epidural para la cesárea:
- Es especialmente importante suspender la aspirina para reducir el riesgo de complicaciones hemorrágicas asociadas con la anestesia neuroaxial 1.
- Se debe consultar con el anestesiólogo obstétrico sobre el momento óptimo de suspensión.
Riesgos y beneficios
- Suspender la aspirina antes de las 35 semanas puede reducir su efecto protector contra la preeclampsia 1.
- No suspender la aspirina antes del parto aumenta el riesgo de sangrado durante la cesárea 2, 3.
- El riesgo de abruptio placentae puede ser mayor en mujeres que reciben aspirina (según algunos estudios) 4.
Algoritmo de decisión para suspensión de aspirina
Para cesárea programada:
- Suspender aspirina 5-7 días antes del procedimiento.
- Idealmente programar la cesárea después de las 37 semanas si la condición materna lo permite.
Para cesárea de emergencia:
- Proceder con la cesárea independientemente del uso de aspirina si hay indicación urgente.
- Informar al equipo quirúrgico y anestésico sobre el uso de aspirina para vigilancia estrecha de sangrado.
Para pacientes de alto riesgo trombótico:
La decisión sobre cuándo suspender la aspirina debe considerar los factores de riesgo específicos de la paciente tanto para preeclampsia como para sangrado, priorizando siempre la seguridad materna y fetal.