From the Guidelines
El tratamiento del daño renal agudo en pacientes con cirrosis debe iniciarse lo antes posible con expansión de volumen con albúmina (1 g/kg/día, máximo 100 g/día durante 2 días) y retiro de fármacos nefrotóxicos, diuréticos y vasodilatadores. La lesión renal aguda (AKI) en cirrosis se define como un aumento en la creatinina sérica de ≥0.3 mg/dL dentro de 48 horas o un aumento del 50% desde el valor basal. El consenso recomienda un enfoque de manejo por etapas basado en la gravedad de la AKI. Para pacientes con AKI en estadio 2-3 o aquellos que no responden a las medidas iniciales, se recomienda la terapia con vasoconstrictores con terlipresina (iniciando con 0.5-1 mg cada 4-6 horas, titulado hasta 2 mg cada 4 horas si es necesario) más albúmina 1. La norepinefrina (0.5-3 mg/hora) o midodrina (7.5-12.5 mg tres veces al día) con octreótido (100-200 μg tres veces al día) son alternativas cuando la terlipresina no está disponible. El síndrome hepatorrenal (HRS) debe diagnosticarse después de excluir otras causas de AKI. El consenso enfatiza que la intervención temprana es crucial, ya que la AKI en cirrosis aumenta significativamente el riesgo de mortalidad, con resultados que empeoran a medida que aumenta la gravedad de la AKI. El monitoreo regular de la función renal en pacientes con cirrosis es esencial para la detección y intervención temprana.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la AKI en pacientes con cirrosis incluyen:
- La importancia de la expansión de volumen con albúmina para tratar la AKI en estadio 1 1.
- El uso de vasoconstrictores como terlipresina para tratar la AKI en estadio 2-3 o en pacientes que no responden a las medidas iniciales 1.
- La necesidad de excluir otras causas de AKI antes de diagnosticar HRS 1.
- La importancia de la monitorización regular de la función renal en pacientes con cirrosis para detectar y tratar la AKI de manera temprana 1.
From the Research
Resumen del artículo
El artículo trata sobre la lesión renal aguda (LRA) en pacientes con cirrosis, un tema abordado en una reunión conjunta de la Iniciativa de Calidad de Enfermedades Agudas (ADQI) y el Club Internacional de Ascites (ICA). La LRA es una complicación común en pacientes con cirrosis descompensada y se asocia con resultados desfavorables 2, 3, 4, 5, 6.
Causas de la lesión renal aguda en pacientes con cirrosis
Las causas de la LRA en pacientes con cirrosis incluyen:
- Prerenal azotemia (responsive al volumen) 2, 4, 5
- Lesión tubular aguda 2, 4, 5
- Síndrome hepatorenal (HRS) 2, 3, 4, 5, 6
- Nefropatía quémica 2
- Glomerulonefritis (GN) 2
Diagnóstico y tratamiento de la lesión renal aguda en pacientes con cirrosis
El diagnóstico y tratamiento de la LRA en pacientes con cirrosis requieren un enfoque integral. El tratamiento debe ser personalizado según la causa subyacente 2, 3, 4, 5, 6. Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Resucitación de volumen con albúmina en la azotemia prerenal 2
- Cuidado de apoyo y retiro del agente ofensivo en la lesión tubular aguda y la nefritis intersticial aguda 2
- Terapia con vasoconstrictores en el síndrome hepatorenal tipo 1 2, 5, 6
- Paracentesis de gran volumen y diuréticos para aliviar la hipertensión intraabdominal y la congestión de la vena renal 2
- Antivirales de acción directa con o sin inmunosupresión para tratar la GN asociada a la hepatitis B/C 2
Importancia de la detección temprana y el tratamiento oportuno
La detección temprana y el tratamiento oportuno de la LRA en pacientes con cirrosis son cruciales para mejorar los resultados y reducir la mortalidad 3, 6. La administración de vasoconstrictores puede revertir la LRA y servir como puente para el trasplante de hígado, la única opción curativa para el síndrome hepatorenal 6.