Clasificación de Heridas Traumáticas por Mecanismo de Lesión
La clasificación de heridas traumáticas por mecanismo de lesión se divide principalmente en dos categorías fundamentales: lesiones penetrantes y lesiones contusas (no penetrantes), cada una con características y subtipos específicos que determinan su manejo y pronóstico. 1
Mecanismos Principales de Lesión
1. Lesiones Penetrantes
Heridas por arma blanca (SW):
- Producen daño por aplastamiento y desgarro de tejidos que atraviesan
- Alta tasa de éxito con manejo no operatorio (50% en heridas abdominales anteriores y 85% en posteriores)
- Requieren estabilidad hemodinámica y ausencia de peritonitis 2
Heridas por arma de fuego (GSW):
- Requieren distinción entre trauma de baja y alta energía
- Trauma de baja energía: potencialmente adecuado para manejo no operatorio
- Trauma de alta energía: 90% requiere manejo operatorio
- La exploración local de la herida puede ser necesaria para determinar la profundidad de penetración 2
2. Lesiones Contusas (No Penetrantes)
Fuerzas de aceleración/desaceleración:
Mecanismos de trauma superficial:
- Fuerzas de cizallamiento: Producen abrasiones
- Fuerzas de tensión: Causan desgarros
- Fuerzas de compresión: Generan el mayor grado de trauma tisular 3
Lesiones térmicas:
- Mediadas por radiación, convección, conducción, electricidad o frío excesivo 3
Clasificación según Contaminación (CDC)
Clase I/Limpia:
- Heridas operatorias no infectadas
- Sin inflamación
- Sin entrada en tractos respiratorio, alimentario, genital o urinario
- Cerradas primariamente con drenaje cerrado si es necesario 2
Clase II/Limpia-Contaminada:
- Heridas operatorias con entrada controlada en tractos respiratorio, alimentario, genital o urinario
- Sin contaminación inusual
- Incluye operaciones que involucran tracto biliar, apéndice, vagina y orofaringe 2
Clase III/Contaminada:
- Heridas accidentales abiertas recientes
- Operaciones con fallos importantes en técnica estéril
- Derrame significativo del tracto gastrointestinal
- Incisiones con inflamación aguda no purulenta 2
Clase IV/Sucia-Infectada:
- Heridas traumáticas antiguas con tejido desvitalizado retenido
- Heridas con infección clínica existente
- Vísceras perforadas 2
Clasificación según Gravedad Hemodinámica
La clasificación ATLS del shock hemorrágico es fundamental para evaluar la gravedad:
| Clase | Pérdida de sangre (ml) | % Volumen sanguíneo | Frecuencia cardíaca | Presión arterial sistólica |
|---|---|---|---|---|
| I | Hasta 750 | Hasta 15% | <100 | Normal |
| II | 750-1,500 | 15-30% | 100-120 | Normal |
| III | 1,500-2,000 | 30-40% | 120-140 | Disminuida |
| IV | >2,000 | >40% | >140 | Disminuida |
Clasificación de Lesiones Pélvicas (WSES)
La Sociedad Mundial de Cirugía de Emergencia (WSES) clasifica el trauma pélvico en:
- Lesiones menores (WSES grado I): Hemodinámicamente y mecánicamente estables
- Lesiones moderadas (WSES grado II, III): Hemodinámicamente estables pero mecánicamente inestables
- Lesiones graves (WSES grado IV): Hemodinámicamente inestables independientemente del estado mecánico 4
Factores que Modifican el Mecanismo de Lesión
- Material causante de la herida
- Variables biológicas:
- Sitio anatómico de la lesión
- Estado de salud subyacente
- Uso actual de medicamentos 3
- Tiempo transcurrido entre lesión y tratamiento
- Grado de contaminación
- Extensión y profundidad de la herida 5
Consideraciones Importantes para el Manejo
- La evaluación temprana y corrección de la coagulopatía inducida por trauma es fundamental
- La aplicación de protocolos de transfusión masiva es de suma importancia en casos graves
- El índice de shock (frecuencia cardíaca dividida por presión arterial sistólica) es útil para detectar valores anormales pero demasiado insensible para descartar enfermedad 4, 2
- El manejo del trauma debe considerar tanto la anatomía de la lesión como sus efectos fisiológicos y mecánicos 4
El conocimiento de estos mecanismos de lesión y sus consideraciones clínicas relacionadas es esencial para seleccionar técnicas adecuadas de manejo de heridas y predecir el resultado eventual de la herida, permitiendo reducir significativamente la morbilidad y los costos cuando las heridas traumáticas se tratan de manera rápida y precisa 3, 5.